Brian Greene: muerte y libre albedrío en el tiempo y el espacio.

Fragmento de una entrevista realizada por World Science Unplugged (WSU) a Brian Greene (BG), físico graduado de Harvard, autor del libro “El Universo Elegante” y uno de los principales defensores de la teoría de cuerdas la cual postula la existencia de cuerdas super diminutas que al vibrar producen las fuerzas y materia que observamos, cuerdas que vibran en 11 dimensiones espaciales imperceptibles para nuestros sentidos.

WSU: ¿Cuando morimos, nos fuimos?

BG: Bien, pienso que cuando morimos, morimos. Pienso que la consciencia es sólo parte de procesos físicos que tienen lugar cuando estamos vivos, y cuando ya no estamos vivos estos procesos se interrumpen y por lo tanto la consciencia también.

Pero lo interesante es, algo que Einstein capturó en una forma muy poética, y es que si uno toma seriamente las ideas de la física relacionadas con el tiempo; entonces no es que el tiempo se haya ido, el pasado en algún sentido es algo que “siempre será”, es eterno y estático.

Y lo que eso significa es que la manera típica en la que vemos la vida -en la que el pasado se ha ido, el futuro está por venir-necesita ser desechada de nuestro pensamiento. Como Einstein dijo: La distinción entre pasado, presente y futuro es sólo una ilusión sin embargo una ilusión persistente. Lo que en esencia significa es que cuando vivimos, lo hacemos para siempre en el momento en que existimos. No que vivimos para todo el tiempo, sino que cuando vivimos en el intervalo de tiempo que ocupamos para existir; ese intervalo está siempre ahí.

WSU: ¿Cuál crees que es la relación entre las leyes de la física y el libre albedrío?

BG: Cuando observamos las leyes de la física y tratamos de encontrar el libre albedrío, no lo vemos por ningún lado.

Cuando observamos las leyes de la física vemos leyes que son deterministas; reglas por las que si uno especifica cómo son las cosas ahora, éstas leyes te dirán sin ambigüedad cómo éstas cosas evolucionarán en el futuro.

En la imagen Newtoniana podríamos definitivamente decir donde estarías y qué estarías haciendo, usando las leyes de Newton. Entonces apareció la física cuántica y cambió eso un poco y ahora lo mejor que uno podía hacer es predecir la probabilidad de que tú o un electrón estaría haciendo una cosa u otra.

Pero las leyes no muestran ninguna apertura para algo como el libre albedrío tomando el control y guiando el cómo las cosas evolucionarán. Así que en la medida de lo que podemos decir, basados en nuestro actual entendimiento, el libre albedrío es una característica muy útil que podemos comprar pero probablemente es ilusoria.

WSU: ¿Cuál es la relación entre física y filosofía?
BG: Hubo un tiempo en el que la distinción entre la física y la filosofía ni siquiera valía la pena hacerla. La gente que solía pensar mucho en el mundo natural también pensaba en las grandes preguntas de la existencia; estaban entrelazadas.

Y mientras la ciencia se volvió más especializada, la gente empezó a concentrarse más en un, digamos, enfoque cuantitativo describiendo el mundo natural.

Y otros se enfocarían mas en algunas de éstas más grandes preguntas que no necesariamente predecirían donde un electrón estaría sino que más bien nos ayudarían a entender la naturaleza de la realidad.

Pienso que es la hora de juntar otra vez éstas dos ramas. Pienso que muchas de las cuestiones que enfrentamos actualmente, especialmente en la física cuántica, realmente claman por esos entrenados en filosofía y su visión, ellos están bien equipados para abordar el tema.

Definitivamente paso algo de mi tiempo hablando con filósofos porque encuentro que su perspectiva puede realmente darnos una nueva forma de pensar sobre algunos muy importantes y viejos problemas en física.

WSU: ¿Qué es el principio holográfico?
BG: El principio holográfico es la idea de que la realidad física que nos es familiar, éste medio ambiente tridimensional al que podemos fácilmente acceder con nuestros ojos y nuestros aparatos. Ésta realidad 3D podría ser más bien algo como una proyección holográfica.

Un nivel fundamental de información y leyes que existe y opera en una delgada superficie bidimensional que nos delimita, que nos rodea; quizá fuera en el límite, en el borde del universo observable.

En ese sentido más como un holograma que es una delgada pieza de plástico que uno ilumina y crea una imagen realista. Éstas leyes y procesos de la física “allá afuera”, a través de las leyes de la física crearían un mundo que parece real pero que sólo es una proyección holográfica. Los detalles, datos e información estarían en esa superficie distante.

– Hasta aquí el fragmento de la entrevista.

Muy interesante información y perspectiva que lo hace a uno pensar sobre sus conclusiones relacionadas con la naturaleza de la realidad basadas en las leyes de la física. Le preguntaría a Brian Greene sobre ¿qué son las leyes de la física? ¿son éstas algo impersonal? ¿qué significan?

Nosotros y nuestra consciencia estamos entrelazados a esas leyes de la física, somos las leyes de la física haciéndose preguntas de sí mismas. Nuestra consciencia es lo que ilumina nuestro paso por éste tiempo, por éste aquí y ahora eterno que nos corresponde.

Eso de vive aquí y ahora toma un gran sentido también desde la perspectiva de la física; rama de la ciencia que durante un tiempo se alejó del significado. Como dijo Ludwing Wittgenstein: aquel que vive en el ahora vive en la eternidad si por eternidad entendemos algo libre del tiempo y no como algo de muy larga duración.

Pensemos en una cinta cinematográfica en la que ha quedado grabada una historia y que se transmite en un cine. Ésta cinta está ahí, disponible para proyectarse, vivirse en cualquier momento. Sólo necesita correrse y una luz que ilumine cada cuadro, momento a momento. ¿Y qué pasaría si a las 3 dimensiones de espacio y 1 de tiempo le agregamos otra dimensión espacial?

Sobre el libre albedrío se dice que posiblemente no exista ya que según Brian Greene, no lo encuentran en sus experimentos físicos.

Si pensamos en que el observador y el objeto observado están entrelazados, como parece ser el caso en experimentos como el de la doble rendija donde se disparan partículas a una pared con 2 rendijas y que al ser observadas pasan por una u otra rendija, pero al no ser observadas la misma partícula pasa por las 2 rendijas al mismo tiempo; es una posibilidad que los fenómenos evolucionen según las expectativas del observador, pero que al ojo de algunos físicos que no toman en cuenta el rol de la consciencia al hacer sus experimentos, les parezca que son al azar y de manera completamente aleatoria de tal forma que sólo pueden calcular el resultado más probable de acuerdo a las leyes de la física y la causalidad. Pero si como mencionamos el observador está entrelazado con el fenómeno observado puede uno ver como una posibilidad que la forma en que evolucionen los fenómenos físicos esté relacionada con las expectativas inconscientes del observador. No habría libre albedrío por que la persona no dirigiría de forma consciente el resultado de algunos procesos físicos.

Desde ésta perspectiva, el libre albedrío emergería en el momento en el que el observador se hiciera consciente tanto de la relación de sus pensamientos-emociones con el entorno físico aparentemente separado de él, como de sus propias motivaciones inconscientes, mientras tanto serían las “leyes de la física”. Al tomar en cuenta y desarrollar la consciencia, ¿seguiría la función de onda colapsándose aparentemente de forma aleatoria? ¿Sería entonces posible predeterminar si encontraremos al gato de Schrödinger vivo o muerto antes de abrir la caja?

Quizá para entender el libre albedrío y de qué manera se lleva a cabo sólo hay que cambiar de perspectiva y replantear la pregunta: qué, quien o quienes llevan a cabo el libre albedrío y bajo que reglas.

El físico Wolfgang Pauli y el Carl Jung tuvieron algunas conversaciones al respecto donde Jung hace entrar en juego la idea de ciertos patrones, formas individualizadas de consciencia fuera del tiempo y espacio que dan sentido a lo que sucede en nuestro mundo, también David Bohm habla del orden explicado y el orden implicado donde los sucesos en nuestro mundo son consecuencia del orden implicado que sucede también fuera del tiempo y espacio como lo conocemos.

Como es arriba es abajo.

Según el principio holográfico vivimos entonces en una gran burbuja de realidad donde las cosas dependen de lo que está “escrito” en el borde del universo y a su vez habemos muchas pequeñas burbujas de realidad autoconscientes leyendo y escribiendo blogs.

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